segunda-feira, 1 de agosto de 2011

El legado del afrodescendiente

María del Pilar Méndez

Glenroy James es el presidente de la Sociedad de Amigos del Museo Afroantillano. Esta organización desea convertir el museo en un centro cultural.

img
LA PRENSA/ Oliver Meixner
La Sociedad Amigos del Museo Afroantillano, establecida en 1981, tiene como misión rescatar la información sobre la cultura afro en Panamá y brindar apoyo al museo, cuyo entorno está cambiando por la construcción del Metro. Glenroy James, presidente y miembro fundador, habla sobre los objetivos.

¿Se ha perdido en la historia el legado de los negros?

Es necesario que en el sistema educativo se creen programas que valoren las contribuciones de los afrodescendientes. Esa información servirá a los jóvenes para saber su historia y levantar su autoestima. Solo se recuerda de nuestros ancestros su fuerza física. Hay que hablar de su capacidad intelectual e inventiva, así como de su gastronomía y su devoción religiosa.

¿Qué proyectos tienen planeados?

Recaudamos fondos para construir un centro cultural para afrodescendiente. Queremos ampliar la biblioteca en el museo con un salón de estudio y salones multiuso para que sea un punto de encuentro intergeneracional, donde la historia sea contada por los abuelos a los jóvenes.

¿Cuándo esperan tenerlo listo?

En 2014, cuando el Canal de Panamá cumple 100 años, como un reconocimiento a nuestros ancestros, que con sudor y esfuerzo hicieron esta obra.

¿Cómo les han afectado los trabajos del Metro?

Este año la Feria Afroantillana se trasladó a Atlapa debido a que las calles alternas al museo, Avenida 3 de Noviembre y Calle 24 este (cerca de la Plaza 5 de Mayo), están cerradas. El Gobierno, para resarcir, nos ofreció Atlapa a un costo muy bajo.

¿Por qué la marginalización sigue ligada a los afrodescendientes?

Si no se le da oportunidades a la gente entonces se le está marginando. Si queremos mejorar debemos dar oportunidades, si la gente se educa el país gana. Los pandilleros surgen de las áreas marginales, y aunque no los justifico, muchos no han podido educarse.

Nosotros no estamos pidiendo nada que no nos corresponda, somos panameños como cualquiera. La mayor deserción escolar y las peores condiciones de vida están en las barrios marginados, y si lo miramos nacionalmente, están Colón, Bocas del Toro y Darién.

Um comentário:

  1. EXCELENTE TEMA, CUANDO ME HABLAN DE LOS AFRO, RECUERDO LOS PASAJES APRENDIDOS EN LOS LIBROS PANAMEÑOS, CUANDO ERA NIÑA, FUE FACINANTE, AMO MUCHO A MI GENTE NEGRA, TUVE LA OPRTNIDAD DE TRABAJAR EN BOCAS DEL TORO, EN DONDE TENGO MUCHAS AMISTADES, SU CALOR HUMANO, SU FIEL AMISTAD, Y EL RESPETO Y EDUCACION QUE PUDE OBSERVAR EN ESA EPOCA, HAY MUCHAS PERSONAS CULTAS. PERO TENEMOS QUE VER LA OTRA PARTE DEL DIA DE HOY QUE NO ES LO MISMO HA LLEGADO MUCHO PROGRESO A BOCAS DEL TORO, PERO TEMBIEN SE HA PROLIFERADO, PERO EN UNA FORMA LENTA LA DELINCUENCIA,SE HA RESALTADO EN LA ETNIA NOBEBUGLE (ALGO QUE ANTES NO SE VEHIA). EN EL AREA DE BOCAS DEL TORO SE DEBIESE RESCATAR LAS TRADICIONES AFRO, PORQUE LAS NUEVAS GENERACIONES DESCONOCEN SUS RAICES, PORQUE SUS ANSESTROS YA HAN FALLECIDO, QUE NO FALLESCAN LAS TRDICIONES, COSTUMBRES RELIGIONES DEL AFRO EN BOCAS DEL TORO.

    MARIA DE FERRIN
    ESPECIALISTA EN INADAPTADO SOCIAL E INFRCTORES
    PANAMA-CHIRIQUI

    ResponderExcluir